EL ARTE DE LA PERLA
De la selección a la excelencia: para MIMÍ, la perla no es solo una gema, es una cultura.
La historia de MIMÍ comienza en el año 2000, pero sus raíces se hunden en la larga experiencia de la familia Broggian en el universo de las gemas y las perlas. Un patrimonio de conocimiento forjado a lo largo de más de cincuenta años de dedicación en el sector, que hoy se traduce en un acceso directo a las fuentes más selectas y en un estándar de calidad reconocido internacionalmente. Solo el 5% de las perlas cultivadas en el mundo cumplen con los rigurosos criterios de MIMÍ: en forma, brillo, superficie, color y armonía.
Cada perla elegida por MIMÍ narra una historia de origen, rareza y perfección. Las perlas de agua dulce, Akoya y South Sea se seleccionan una a una, respetando las directrices éticas y de calidad más avanzadas del sector. No es casualidad que la familia Broggian haya contribuido activamente al desarrollo de los CIBJO Blue Books, las normas de referencia más reconocidas a nivel mundial para la clasificación de perlas y materiales gemológicos. MIMÍ se adhiere con compromiso a los principios de transparencia y trazabilidad, ofreciendo al cliente final información clara y completa.
En coherencia con este enfoque, cada creación MIMÍ va acompañada de un certificado de autenticidad, que indica el código de la joya, la fecha y el lugar de adquisición. Para las joyas que contienen perlas, proporcionamos además un certificado adicional que acredita la tipología de perla utilizada (agua dulce, Akoya, South Sea), junto con sus características técnicas y las buenas prácticas de conservación y mantenimiento: un gesto de atención que refleja el compromiso de MIMÍ con el cuidado y la cultura de la perla.
Los estándares de MIMÍ representan mucho más que simples reglas: son el lenguaje de la excelencia. Así como sucede en Japón, donde la palabra “perla” (真珠, shinju) evoca también la idea de verdad y belleza, para MIMÍ cada creación es un diálogo entre la naturaleza y la visión estética.
El Arte de la Perla es el corazón de nuestro oficio: una práctica cotidiana hecha de gestos precisos, saberes transmitidos y continua innovación.





